La llegada en 2010 de un transbordador entre Calbuco y la Isla Puluqui, derivó a que hubiera un cambio cultural de su gente básicamente por la conectividad y aislamiento que tenía este sector. La Isla Puluqui comienza así a atraer visitantes y turistas nacionales como extranjeros. Bajo esta observación nace la idea de concretar un sueño familiar de construir cabañas, un complejo turístico y de recreación en un lugar que combina equilibradamente el campo y el mar.